Un emprendedor neuquino advirtió que los tradicionales jugos de manzana no estaban hechos de fruta de verdad. Y se lanzó a emprender, aprovechando los recursos naturales de su zona de origen. por Pablo Winokur

El equipo de Pura Frutta.
El jugo de naranja y de manzana son dos clásicos de la oferta de bebidas argentinas, a través de distintas marcas. En los últimos años aparecieron otras opciones (citrus, pomelo, limonadas, pera, mandarina, ananá), pero, históricamente, solo había dos sabores: naranja y manzana. Por lo que siempre resultó inevitable preguntarse cómo hacían para exprimir estas frutas y por qué esos jugos tienen el color que tienen.

Martín Carro -oriundo del Alto Valle de Neuquén, tierra de jugosas manzanas- muchas veces se hizo la misma pregunta. Y cuando se puso a investigar encontró la respuesta.

“Las marcas que están en el mercado sabor manzana reciben un semielaborado industrial; un concentrado de manzana fabricado por dos grandes industrias… Es como un caramelo hecho con fruta de baja calidad que luego se vende a las empresas que elaboran el jugo. Técnicamente, la mayoría de los jugos del mercado son néctares que concentran apenas un 50% de jugo”, explica el ingeniero industrial.

Graduado de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y luego de distintas experiencias en relación de dependencia -paso por Río de Janeiro, Brasil, mediante-, Carro decidió empezar, en 2012, con la primera fábrica de jugo de manzana exprimido de la Argentina. Después de muchas pruebas e intentos, se asoció con José Carlos Molestina y juntos lanzaron en 2014 la marca Pura Frutta.

De la idea al proyecto

“En la Argentina es innovador, pero en el mundo existe”, explica Carro respecto al concepto de su emprendimiento, aclarando que no se trató de un invento brillante, sino que se inspiró en algo que estaba sucediendo en otros países.

“Empecé con esta idea en 2005 cuando, caminando por Buenos Aires, vi que no había una oferta así. En todo el mundo hay más de una fábrica como la nuestra que hace jugo de manzana exprimido. Y nunca pude entender por qué nadie lo hacía acá. Me pasé mucho tiempo hablando con distintos actores de la industria del Alto Valle (de Neuquén), a ver si había impedimento técnico”, relata. El dato que más lo sorprendió fue que había fábricas importantes en todos los países productores de manzanas: Australia, Norte de Europa, los Estados Unidos, Canadá e incluso Chile.

Pura Frutta de manzana roja y verde.
Si bien el proyecto empezó a germinar en 2012, recién en 2015 pudieron empezar a vender al mercado. En el medio, hubo muchas trabas: desde conseguir un predio adecuado en una provincia en que las propiedades estaban por las nubes (en medio del fenómeno del yacimiento Vaca Muerta), hasta las complicaciones para traer las máquinas desde el exterior en el momento más tenso del cierre a las importaciones, pasando por las dificultades para registrar el producto.

“El código alimentario argentino ni siquiera catalogaba de alguna forma al jugo exprimido de manzana, porque nadie lo había hecho. Fue todo un desafío para nosotros montar el emprendimiento, resolver la parte técnica y generar un producto apto, con sus debidas habilitaciones”, cuenta Garro.

Hoy tienen una planta ubicada en Centenario, una localidad al norte de la ciudad de Neuquén, con una capacidad de producción de 2 millones de litros anuales.

Jugo de manzana vs jugo de manzana

¿Qué diferencia al jugo de Pura Frutta de otros que hay en el mercado? “Es un producto innovador porque no había ninguna empresa grande o chica que lo hiciera. Nuestra materia prima no es jugo concentrado”, explica Garro. Básicamente, a la planta de Pura Frutta lo que entran son manzanas que ellos exprimen hasta extraerles todo el jugo, y las mezclan con un blend de sabores para lograr equilibrio entre dulzura y acidez. Luego las pasteurizan y envasan en distintas presentaciones: sabor manzana verde y sabor manzana roja en envases de 200 ml o de 1 litro.

“Nuestro producto es equivalente a los jugos cítricos naturales, pero sabor manzana. Las otras marcas tienen los mismos sabores entre sí porque se hacen en base a un elaborado industrial que está catalogado mundialmente. Nosotros no usamos jugo concentrado sino que exprimimos manzanas y las envasamos sin agregarles azúcar, aditivos o colorantes”, especifica el ingeniero.

Sin agregados

¿Cómo se exprime una manzana? Utilizando rodillos que las van aplastando y permiten extraer su jugo. Se ralla y se prensa. “Las prensamos con un sistema de última generación europeo. El azúcar es propio de la fruta. Es la fructosa que le da un sabor increíble. Acá, no hay ningún agregado químico, es un proceso físico”, describe el emprendedor.

Pura Frutta de manzana verde.
Otro de los desafíos de la compañía desde su creación era poder ofrecer este jugo a un precio competitivo. Hoy, oscila entre los $ 49 y $ 60 el litro o entre $ 15 y $ 25 los de 200 ml, dependiendo de los puntos de venta y la zona geográfica. Aunque competitivo, el precio está por encima de los otros jugos de manzana del mercado.

Es por ello que parte de la estrategia de marketing de Pura Frutta tiene que ver con intentar convencer al consumidor de que este jugo es distinto y vale la pena pagar más que por los otros que hay en el mercado. “Lo mejor que tenemos es el producto. La gente no entendía y nunca lo había visto. Estaban todos acostumbrados a ese jugo industrial con color oscuro y transparente. Creen que es más de lo mismo. Pero esto es más cercano a comerte una manzana”, sintetiza Garro.

La visión de la empresa es ser la número uno en jugo de manzana de la Argentina: apuntan a ser masivos y a tener largo alcance. En ese camino, Pura Frutta fue reconocida por la Legislatura neuquina y la competencia Naves del IAE Business School como uno de los mejores emprendimientos de 2016.

Con visión a futuro

A futuro, los fundadores de Pura Frutta están trabajando con el municipio y la provincia de Neuquén para el armado de una planta de 6 millones de litros, de acá a tres años. Al mismo tiempo, mejoraron los envases para poder masificar el producto, y están generando acuerdos con las principales cadenas de retail y distribución para poder llegar mejor a las góndolas.

“Eso es fundamental para que podamos jugar el partido de las grandes. Obvia- mente, nunca va a ser tan masivo como marcas que tienen productos de calidad inferior que no son jugos, pero el potencial que tenemos es enorme”, señala Martín Carro.

Ficha técnica

Lanzamiento: 2012.
Inversión inicial: u$s 470.000.
Empleados: 14.
Facturación proyectada 2017: u$s 900.000

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