Se trata de una iniciativa cooperativa que ofrece más de 450 productos en 25 centros de expendio en la Ciudad de Buenos Aires. Buscan evitar los abusos de los supermercados.

29 de Julio de 2018
La incesante suba de los precios renueva el desafío diario de realizar las compras de los alimentos. Por otra parte, la fuerte devaluación de los últimos meses impactó concretamente en los productos que se consumen. Este contexto hace que se renueve la inventiva para generar variables en cuanto a modalidades de compras que habiliten mejores precios: uno los canales de comercialización que convoca cada vez a mayor cantidad de público es el contacto directo con productos de cooperativas, empresas recuperadas y pequeños productores.

Una de esas alternativas es AlmaCoop, que acciona bajo la modalidad de un almacén online, ya que los pedidos se realizan a través de una página web y se retiran en los distintos puntos de entrega de distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires, un total de 25 centros de expendio. Los pedidos se realizan de tal manera que los despachos se puedan realizar y recoger fin de semana por medio.

La red que tiene más de 450 productos, que en la página web se encuentran ordenadamente divididos en: almacén (aceitunas, aceites y otros aderezos, aceto, jugo de limón, mayonesas, vinagres, arroz, azúcar y edulcorantes, caldos, cereales, conservas y legumbres, dulces y mermeladas, fideos, harinas, hongos, miel, polenta, té y yuyos y yerba), frutas y verduras, productos frescos (huevos, fiambres y embutidos, lácteos, pastas y tapas), panificados, bebidas, artículos de perfumería, limpieza y otras categorías. Son consumidos por más de un millar de familias en un sistema que se encuentra en constante crecimiento.

También allí se ofrecen bolsones de verdura agroecológica que, en Berazategui, produce Bernardo Castillo. No se trata de cualquier productor: en 2015 llegó al hospital con vómitos y un fuerte decaimiento, entre otros síntomas que evidenciaban una intoxicación por el mal uso de agroquímicos. Se pudo recuperar y, desde entonces, Castillo comenzó a reemplazar los productos agrotóxicos por vinagre de manzana, aceite de neem (óleo natural) y preparados de azufre y sufato de cobre. En ese mismo sentido, para fertilizar usa compost y purín de ortiga. Así obtiene frutas y vegetales orgánicos de gran poder nutritivo. A su vez articula con distintas organizaciones para que esos bolsones lleguen a la Capital fines de semana por medio.

Una propuesta diferente

Los integrantes de AlmaCoop articulan con los canales de comercialización de diversas organizaciones como la Universidad de Quilmes, Más cerca Más justo, el Instituto Para la Producción Popular y ConSol (Consumo Solidario). Con “la premisa del precio justo para productorxs y consumidorxs”, según se puede leer en el portal, donde se presenta a AlmaCoop como “un almacén cooperativo online y también un alma cooperativa. Con la intención de comenzar a reemplazar los productos que generalmente compramos en las grandes cadenas de supermercados por bienes producidos en el marco de la economía social y solidaria”. Asegura, al mismo tiempo, que “participando, evitás el negocio de los supermercados, que suben los precios para aumentar su ganancia y ayudás a las cooperativas y pequeños productorxs”.

Por otra parte, desde AlmaCoop se sostiene que “esta modalidad de consumo incluye además la batalla por la soberanía alimentaria”, ya que “la elaboración industrial de comida está concentrada en una decena de empresas que establecen qué se consume y cuánto se paga por ello: la propuesta de comprar cooperativo persigue también el objetivo de recuperar la producción local y devolverles el poder nutritivo a los alimentos”. Y reafirman: “El impulso fue el desarrollo de una economía social y solidaria que tuviera su funcionamiento propio. Nos propusimos armar una red distinta, con un enfoque centrado en lo humano y no en el capital”. «

Calidad y economía

Un relevamiento de precios que realizó la propia red le permitió detectar una diferencia significativa entre en los valores que expenden sus productos, respecto de los de mercado. Ofrece ejemplos: en el rubro de fiambres y embutidos, los 300 gramos de jamón cocido natural de Torgelón (empresa recuperada por sus trabajadores en 2009) cuestan $ 71, mientras que ese producto en supermercados promedia los $ 120; la muzzarella Séptimo Varón (cooperativa La Ciudad; autogestionada desde 2003) se ofrece a $ 145 el kilo contra los $ 310 promedio de las grandes cadenas; rubro aceites: el litro del orgánico riojano La Sanagasteña cuesta $ 156 vía AlmaCoop contra los $ 250 de cualquier súper.

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