Para muchos de los emprendedores con los que trabajamos la posibilidad de registrar su marca parece una idea muy lejana, una especie de horizonte al que desean llegar pero imaginan inalcanzable. Hoy te contamos en qué consiste el registro y cómo el INTI te acompaña en el proceso.

 Diseñar y utilizar una marca que identifique a nuestro emprendimiento y productos favorece a que nuestro proyecto productivo sea sustentable en el tiempo porque:

– permite que nuestros clientes nos reconozcan y recuerden
– nos diferencia de la competencia
– contribuye a generar una imagen profesional y, por lo tanto, genera confianza.
Por eso, en infos anteriores hemos señalado la importancia de desarrollar una marca, diseñar un logo y trabajar la comunicación y difusión de la misma como modo de dar a conocer y fortalecer nuestros emprendimientos. Cada vez identificamos más emprendedores que inician ese camino y que nos consultan sobre las opciones y posibilidades para registrar sus marcas. En esta nota hablamos con Alicia López y Pablo Gramajo de la “Oficina de Propiedad Industrial – OPI” del INTI para que nos cuenten en qué consiste el proceso de registro de la marca y de qué modo el INTI acompaña a los emprendedores en ese camino.
QUÉ ES Y QUÉ NO ES UNA MARCA
Empecemos por el principio, es decir, qué es una marca para la ley. Pablo Gramajo nos explica que “según la ley, la marca es un signo distintivo. Puede ser cualquier tipo de signo, tanto un nombre, una imagen o un sonido; también existen las marcas olfativas y tridimensionales como los envases o locales de venta. En Argentina, cualquier tipo de signo que sea distintivo puede ser una marca, en otros países puede variar”.
El carácter distintivo implica que sea diferente a otras marcas y, en consecuencia, que permita que nuestros clientes nos distingan ya que, tal como señala Pablo, “la idea de las marcas es que vos puedas ofrecer un producto o un servicio con un signo especial que sea distinto al que ofrece otro emprendimiento, y que permita diferenciarlo de tus competidores, el fin es que los consumidores puedan reconocer tu emprendimiento.”
La ley de marcas también establece qué signos no se consideran marcas y cuáles no se pueden registrar. En relación a esto, a la hora de definir nuestra marca debemos considerar los siguientes puntos.
1. La ley no considera marca “los nombres, palabras y signos que constituyan la designación necesaria o habitual del producto o servicio a distinguir, o que sean descriptivos de su naturaleza, función, cualidades u otras características”. Pablo nos aporta el siguiente ejemplo para clarificar este punto: “no se puede usar Supermercado como marca para un supermercado. La palabra que comúnmente se usa para nombrar el producto o servicio no es una marca.”
2. La ley no reconoce como marca “los nombres; palabras, signos y frases publicitarias que hayan pasado al uso general antes de su solicitud de registro”. Según señala Pablo, “este punto es muy interesante. Una persona que es titular de un registro de marca, tiene que tratar que el nombre de su marca no sea asociado completamente al nombre de un producto porque eso podría traer complicaciones. Por ejemplo, todo el mundo sabe que cuando alguien dice ‘Quiero un Paty’ se está refiriendo a una hamburguesa”. Otro ejemplo es “la aspirina, en el resto del mundo la marca aspirina es del laboratorio Bayer, pero en argentina Bayer no pudo registrarla porque es de uso habitual para denominar el medicamento Ácido acetilsalicílico, entonces tuvo que registrarlo como Bayaspirina. Por lo tanto, debemos lograr que la marca se identifique con el emprendimiento pero que no lo asimilen al producto o servicio” completa Pablo.
3. De acuerdo a la ley, no se puede registrar “una marca idéntica a una registrada o solicitada con anterioridad para distinguir los mismos productos o servicios” y tampoco “las marcas similares a otras ya registradas o solicitadas”. Pablo hace la siguiente salvedad “puede haber dos marcas con el mismo nombre, pero deben identificar diferentes productos. Por ejemplo: Canon para impresoras y cámaras de fotos o Cannon para colchones y sábanas, si bien fonéticamente son similares distinguen distintos productos y son marcas de titulares diferentes. Sin embargo, si alguien quisiera registrar Canon para cámaras de fotos no podría porque ya está registrada, si la quiere registrar para cosméticos tal vez pueda. Ahí está la decisión de cada emprendedor de querer parecerse a otro o no. Parecerse puede ser útil porque todo el mundo va a recordar la palabra Canon, pero también trae complicaciones porque la marca se diluye, no va a tener la suficiente capacidad para diferenciar a tu emprendimiento”. Y eso te afecta de cara al consumidor porque no va a poder saber bien a quién le está comprando el producto. Además dificulta la difusión, por ejemplo, si el consumidor “googlea” Canon va a llegar a la página de las cámaras de fotos, de los colchones, de las impresoras y es muy difícil que llegue al sitio de un pequeño emprendedor.
4. Tampoco se permite registrar “las marcas que sean susceptibles de inducir a error respecto de la naturaleza, propiedades, mérito, calidad, técnicas de elaboración, función, origen, precio u otras características de los productos o servicios a distinguir”. “Por ejemplo: ‘Supermercado el más barato’, si yo le pongo el signo ‘El más barato’ eso puede generar una confusión en el consumidor porque no necesariamente vendo el producto más barato. Eso la ley de marcas no lo permite, lo que sea engañoso o se preste para confusión no se puede registrar como marca”.
5. Por último, no se pueden registrar como marca “las palabras, dibujos y demás signos contrarios a la moral y a las buenas costumbres”, como así tampoco “el nombre, seudónimo o retrato de una persona, sin su consentimiento o el de sus herederos”.
IMPORTANCIA DE REGISTRAR LA MARCA
Registrar la marca es voluntario, la ley no nos obliga a hacerlo. Sin embargo, es un punto muy importante a considerar ya que es la única vía con la que contamos para poder usar libremente la misma e impedir que otros la usen sin nuestro permiso. En este sentido Pablo señala: “las marcas que se usan, sin estar registradas, se llaman ‘marcas de hecho’ y son marcas débiles porque no están protegidas por la ley” y agrega que “lo mejor es registrar la marca ya que el registro es nacional y entonces, el primero que registra la marca es quien tiene derecho a usarla”.
Para ilustrar esto último, Pablo nos comenta un caso actual de un comerciante mendocino que tiene registrada la marca “Tinelli” en una de las clases de productos alimenticios, “hace unos años Marcelo Tinelli quiso registrar su nombre en todas las categorías, entre ellas la del comerciante mendocino, y éste se opuso, quedando la solicitud abandonada, posteriormente el Tinelli mendocino quiso registrar la marca en otra clase de alimentos y Marcelo Tinelli se opuso, fueron a juicio, y la justicia le dio la razón al comerciante medicino, ya que la justicia entendió que hubo una exacerbación en el uso del nombre del personaje Tinelli, por parte del conductor”.
El caso opuesto es cuando decidimos usar una marca sin registro ya que, sin saberlo, podemos estar utilizando una que sea propiedad de otra persona y esto nos puede traer diversas complicaciones, como recibir cartas documento intimando al cese de uso de una marca registrada. Otro ejemplo es lo que ocurre con las Fanpage de Facebook, si una persona tiene registrada una marca comercial y ve que en Facebook están ofreciendo un producto o un servicio en Argentina con su marca, le manda un mensaje a Facebook informando que es el titular de la marca y automáticamente se da de baja la página. Lo mismo ocurre en twiter, instagram, prácticamente todas las redes sociales lo hacen.
EL PROCESO DE REGISTRO
El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) es la autoridad encargada de otorgar la titularidad de una marca. “Se puede solicitar una marca denominativa si solo se registra el nombre o marca mixta si se incluye un logo. Además de estas, que son las más comunes, existen las marcas figurativas, musicales, olfativas y tridimensionales pero son casos menos comunes” nos explica Pablo.
El trámite inicia especificando qué productos o servicios se van a brindar bajo esa marca. Una vez que se presenta la solicitud de registro, el INPI la publica en el Boletín de Marcas. En ese momento, otros emprendedores, empresas o personas que tengan un interés legítimo, como tener registrada la misma marca o similar, pueden oponerse. En ese caso, nos aclara Pablo, “se deben entablar negociaciones con el oponente, si se llega a un acuerdo se levanta la oposición, ya sea parcialmente (para determinados productos o servicios) o totalmente y el trámite sigue su curso. Si no hay acuerdo, el emprendedor puede optar por ir a una mediación, que es otra instancia de negociación y, si tampoco se llega a un acuerdo, se puede ir a juicio y, en ese caso, el juez va a decidir si esa oposición es fundada o no”.
Continúa Pablo señalando que, si no se presenta una oposición o si se llega a un acuerdo, “el INPI concede la marca aproximadamente a los 11 meses y envía al emprendedor el titulo en forma digital”. La marca pasa a ser un bien ganancial, al igual que una propiedad o automóvil. La titularidad de la marca dura 10 años y se puede renovar indefinidamente por su titular o sucesores.
EL ACOMPAÑAMIENTO DEL INTI
El trámite de un registro de marca puede realizarse en forma personal o bien bajo el patrocinio de un agente de la propiedad industrial. El INTI, a través de la Oficina de Propiedad Intelectual, brinda patrocinio gratuito para los emprendedores, “asesora en todo lo concerniente a la protección y registro de Derechos de Propiedad Intelectual, confecciona, gestiona, defiende y vigila las diferentes solicitudes” tal como señala Alicia López. De este modo el emprendedor sólo debe abonar los aranceles que cobra el INPI por cada solicitud de registro.
En este sentido, Pablo nos comenta que “los emprendedores nos deben informar qué nombre quieren registrar como marca y para qué productos o servicios”. Con esa información los integrantes de la oficina de propiedad intelectual constatan que el nombre elegido cumpla con lo que la ley define como marca y “se realiza la búsqueda para ver si está disponible. Se deben buscar tanto los nombres iguales como los similares” y Alicia agrega que hay que considerar “la fonética, porque si el modo en que se pronuncia la marca es muy parecido a una registrada tampoco se puede registrar”. Pablo afirma que “lo ideal es que el emprendedor seleccione un listado de varios nombres posibles” a fin de encontrar uno que cumpla con los requisitos.
Además, es necesario que el emprendedor envíe un “listado bien detallado de los productos y servicios para que nosotros hagamos la clasificación y podamos decirle en cuantas clases debe registrar la marca” agrega Pablo. En este punto Alicia aclara que los productos y servicios “se agrupan dentro de un Clasificador Internacional (NIZA), dividido en 34 clases de productos y 11 de servicios”.
Teniendo esto en cuenta, la oficina de propiedad intelectual “asesora a los emprendedores para ver en cuántas clases se inscriben sus productos o servicios y ellos deciden en cuáles van a solicitar la marca. Lo ideal es registrar la marca en todas las clases que incluyen a nuestros productos o servicios. Si uno no tiene el dinero, puede hacer el registro para una clase (la que el emprendedor considere que es la más importante) y, en la medida de sus posibilidades, ir avanzando con el registro de las restantes”.
CONSEJOS PARA LOS EMPRENDEDORES 
Se contactan con el INTI muchos emprendedores que ya están usando una marca sin tenerla registrada, en esos casos Pablo recomienda que “inicien los trámites de registro lo antes posible” porque se dan casos en los que los emprendedores desarrollan una marca, invierten en la comunicación y la difusión pero no la registran, entonces aparece otra persona que sí pide el registro y se queda con la marca.
El caso contrario es el de los “emprendedores se acercan a nosotros con una marca pensada y un logo diseñado y resulta que el nombre que eligieron ya está registrado y no lo pueden usar. La persona invirtió en un diseñador y ahora tiene que hacer todo de nuevo. Entonces, lo mejor es hacer la búsqueda en el INPI para ver si el nombre está disponible antes de invertir tiempo y dinero” sugiere Pablo.
Para finalizar Pablo señala que “lo ideal es que las marcas sean lo más originales y lo más distintivas posibles. Muchas veces los emprendedores quieren registrar marcas que son muy parecidas a otras. El problema es que al haber tantos registros similares la marca pierde su poder de diferenciación, no te distingue de la competencia, no ayuda a que tus clientes te identifiquen”.
Si tenés un emprendimiento y estás pensando en registrar la marca, podés contactarte con nosotros a ong@inti.gob.ar para solicitar asesoramiento.

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