Nota que nos hicieron en El Cronista. El entrepreneurship se llena cada vez más con perfume de mujer. Las claves y los motores de un fenómeno que enriquece la matriz empresarial con una forma abarcativa de encarar proyectos.

El tema emprendimientos durante mucho tiempo parecía incluir indistintamente a varones y mujeres bajo la denominación Emprendedores. Pero, desde hace algunos años, la perspectiva de género ha cobrado mayor visibilidad al reconocer que

también en los negocios las mujeres son diferentes: piensan y hacen siguiendo otros parámetros. No solo por el tipo de negocios que inician sino, también, por cómo los lideran o gestionan.

La experiencia indica que sus intereses, motivaciones y forma de encararlos siguen patrones o modelos de trabajo que no se ajustan exactamente a las fórmulas masculinas.

Estereotipos eternos
Sin embargo, muchas veces insisten en valorar más los modos tradicionales de gestión de negocios, lamentar no conocer o carecer de mayor agresividad para defender sus ganancias o rentabilidad y dejarse llevar demasiado por las relaciones interpersonales o por la intuición en la toma de decisiones. Es difícil escapar de los estereotipos culturales y siempre existe una cuota de conflicto si se piensa que se desatiende los hijos o la casa, que son los lugares asignados por el género.
Las teorías actuales del management rescatan el trabajo en equipo, las estructuras de mayor horizontalidad y la interdependencia entre quienes trabajan en una misma empresa. Aún más, la calidad de gestión está en el desarrollo de un entorno de vínculos confiables, el cuidado del ambiente emocional y ecológico y el respeto por la diversidad.
Las herramientas
Desde hace mucho tiempo, Emprendedoras en Red asiste y capacita a las emprendedoras para que lleven adelante sus emprendimientos, respetando las fortalezas que tienen y que las utilicen como valores que las definen. Un equipo de profesionales interdisciplinarias y solidarias con esta forma de pensar acercan las herramientas que necesitan para iniciar o desarrollar sus emprendimientos.
Quizás se toman más tiempo para crecer, quizás son más intuitivas y sensibles; muchas deben vencer sus propios prejuicios, miedos o inseguridades. También los contextos son más renuentes para con las emprendedoras: asistencia financiera, créditos, exigencias de éxito rápido, horas de trabajo fuera de horarios convencionales (si tienen hijos pequeños). No obstante, utilizar la inteligencia, la capacidad de actuar sobre la realidad, la perseverancia y el seguir sus propios caminos valen el esfuerzo.

Inés Arribillaga*

(*) Su interés se focaliza en el desarrollo de emprendimientos independientes con perspectiva de género. Es la creadora del ciclo EMPRENDEDORAS EN RED, el cual desarrolla como respuesta al cambio en el mundo del trabajo en los 90 (múltiples privatizaciones) hasta la actualidad. También es miembro del equipo de especialistas que dictan clases en el Instituto Pyme del Banco Ciudad.

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